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Tecnología y Economía: Cómo Tel Aviv se convirtió en una ciudad “Start-up”

Publicado Junio 14, 2019

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¿Qué sucede cuando una ciudad adopta todas las capacidades que ofrece la tecnología? ¿Qué lleva a las ciudades a convertir la tecnología en uno de sus un ejes centrales? Exploremos algunas ciudades que han cambiado gracias a la revolución tecnológica.




¿Cómo cambia una ciudad desde:




Aquí:



Fuente: The Library Tel Aviv



y aquí:



Fuente: Museums Victoria Collections







A aquí:



Fuente: H.R.V.A.C.



y aquí:



Fuente: Google Maps




...en tan solo 100 años?

Hay muchas razones, pero me gustaría hablar de una de ellas. La tecnología.

Un brevísimo repaso histórico



Tel Aviv fue fundada en 1909 por un grupo de colonos judíos que vivían en una ciudad antigua cercana. Los colonos originales eran inmigrantes de clase media (en su mayoría) que provenían de Europa occidental y América del Norte. Después de que terminara la Segunda Guerra Mundial, muchos de los judíos que sobrevivieron al holocausto dejaron Europa para ir a Palestina. Después de defenderse con éxito en su guerra de independencia, Tel Aviv se convirtió en la capital “de facto” que recibió el reconocimiento internacional, ya que era la ciudad más grande del país (Jerusalén se dividió entre Transjordania e Israel) y era donde se encontraba el aeropuerto internacional más grande del país.

Debido a que Israel era un protectorado británico, el inglés era un idioma oficial; sin embargo, se eliminó en 1948, aunque luego pasaría a ser obligatorio en la educación desde 1980. El país realizó un esfuerzo conjunto para abrir la economía al comercio internacional (aunque el inglés es bastante común, prevalece el hebreo o el árabe en el día a día).

Los primeros



La primera empresa tecnológica que se estableció con éxito fue ECI Telecom Ltd (Electronics Corporation of Israel). Se fundó en 1961 especializándose en redes (específicamente en el cableado de redes telefónicas). A ella le siguieron Tadiran, que se centró en el desarrollo y la fabricación de componentes, y Elron Electronic Industries, centrada en instrumentos de medición médicos y electrónicos. Casi al mismo tiempo que estas tres compañías entraban en el mundo de la alta tecnología, IBM y Motorola abrían operaciones en el país.

Estas compañías fueron el comienzo de un lento desarrollo en Israel, con su industria tecnológica creciendo lentamente durante los 30 años siguientes. En 1984, la Knesset (el Parlamento) aprobó una ley para fomentar el desarrollo en los campos científico y tecnológico. Al año siguiente se abrió la primera sociedad de capital de riesgo en el país. En 1993, la industria ya había crecido lo suficiente como para que la Knesset estableciera, Yomza, un fondo de capital de riesgo destinado a ayudar a las nuevas empresas tecnológicas. En cuatro años, el fondo ya había sido reembolsado con intereses y privatizado. Desde que se fundó el primer fondo con 100 millones de dólares, 309 fondos han aumentado la cantidad a 25.2 miles de millones de dólares destinados al desarrollo tecnológico.

El espectacular crecimiento



Israel se fundó en 1948 e inmediatamente después fue a la guerra. Durante toda la guerra y tiempo después, Israel se enfrentó una severa política de austeridad, ya que la población se duplicó en menos de cuatro años. Hubo controles estrictos del gobierno sobre casi todos los sectores de la economía, al tiempo que su PIB experimentaba uno de los crecimientos más rápidos de la historia. En 1960, con un PIB anual de 2.599 millones de dólares americanos, cesaron finalmente estas medidas.

Con una inversión constante, tanto nacional como del exterior, así como con la ayuda principalmente de los Estados Unidos, su economía siguió creciendo. Se abrieron al comercio internacional y sobrevivieron a la crisis del petróleo de los años 70, alcanzando un PIB de 24.155 miles de millones en 1980, cuando su industria tecnológica despegó de verdad. En 2017 su PIB era de 353.268 miles de millones de dólares.


La capital de una nación “Start-up”



Israel tiene la mayor concentración de start-ups (per cápita) en el mundo, con 1 por cada 1400 personas trabajando en industrias como la Agricultura, la financiero-teconológica, la Farmacéutica o la de Ciberseguridad. La industria tecnológica, en su conjunto, lidera el mundo con un 4.9% del PIB del país dedicado a ello. Con la mayor concentración en Haifa (239), Jerusalén (389) y Tel Aviv (1937). Como referencia, en Silicon Valley hay 2017 empresas de tecnología.

Parte de esto podría atribuirse tal servicio militar obligatorio, que permite el trabajo en equipo colaborativo, carece de una jerarquía establecida y está orientado a objetivos. O podría ser el hecho de que la edad promedio de la ciudad es de 35 años. Pero en realidad, las universidades, con aproximadamente 65,000 estudiantes, son la razón principal. Las universidades han supuesto el cobijo perfecto para que los campos relacionados con la tecnología tengan un gran impacto.

No es sorprendente que en el área de Tel Aviv-Yafo, el inglés es el segundo idioma de la mayoría de residentes. Esto tiene una relación causa-efecto con la adopción de la tecnología. El idioma por defecto en la mayoría de la programación es el inglés, al igual que los libros de texto y los tutoriales. Esta dependencia del inglés por parte de la industria tecnológica hace que cada vez haya más gente que lo aprenda, lo cual atrae a más inmigración internacional, lo que a su vez lleva a que haya más personas que hablan inglés y no hebreo o árabe, por lo que más y más residentes hablan inglés para los negocios, etc.

¿Por qué implicarse en el sector tecnológico?



Muchas personas han hecho esta pregunta y la verdad es que hay una respuesta bastante simple. Israel no tiene recursos. La tierra cultivable es muy limitada en el país, por lo que quieren asegurarse de que es utilizada para la agricultura tanto como sea posible. No tienen petróleo ni minerales para minar. Lo que sí tienen en Israel es una mano de obra muy bien educada y basada en la comunidad. Tel Aviv es el nexo de esa cultura.

Esta fuerza laboral altamente cualificada necesitaba algo para mejorar su economía. Con la caída de la Unión Soviética, hubo una gran afluencia de ingenieros bien formados ansiosos por trabajar. La explosión tecnológica que había empezado una década antes era el ajuste perfecto. Con fuertes conexiones culturales y políticas con los Estados Unidos, que proporcionó una inversión saludable, la solución fue obvia para muchos. Dado que el software tiene más que ver con las aptitudes y capacidades, muchas empresas tecnológicas se unieron a esta ola y no desaprovecharon la oportunidad que se presentó.

El futuro de Tel Aviv



¿Le gustaría conocer la ruta más rápida en transporte público? ¿Le gustaría pagar un parquímetro con su teléfono? ¿Y qué opina de los semáforos mejor sincronizados? ¿Cómo se sentiría si pudiera cargar su teléfono sentado en el banco de un parque? Estas son algunas de las iniciativas adoptadas por las ciudades inteligentes. Tel-Aviv Yafo ganó el primer lugar en los premios 2014 World Smart City.

No solo Tel Aviv comenzó a implementar todas estas medidas, sino que se están desarrollando más. La ciudad está trabajando con las principales empresas tecnológicas y start-ups para mejorar la vida de los ciudadanos, visitantes y turistas. Ciudades de todo el mundo, como París, Santiago y Nueva York, también están aprovechando las posibilidades que ofrece la tecnología para mejorar la vida.


La próxima ciudad de la que escribiremos, Singapur, también ha mostrado un rápido crecimiento en un período de tiempo sorprendentemente corto. Parte de su rápido éxito económico se debe a la fusión de las finanzas y la tecnología. Unirse a Invoice Home es un paso en la misma dirección de la gente y la cultura de estas dos ciudades.



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